En mi pequeña estancia, divago en el centro del cerebro que esta conjunción me provoca estrés y sonrisas al revés, alucina ir en retro de tres en tres llegando a un punto en el que tal vez olvide quien es el “ERES” de aquel “Seré” donde aun decíamos formar una Oración carente de signos de puntuación, una simple interpretación de una relación sin lesión.
Tengo que admitir, que el dimitir apenó el sentir pero hay que consentir que dejó salir el aire estrangulado en un suspiro calado por el sentimiento que empezó lento y se esfumó con poco aliento. Me alentó, pensando que si algo se desvanece… siempre algo nuevo aparece.